1 de febrero de 2012

¡Adiós panamericanos, bienvenida contaminación!

Concluyeron los Panamericanos y se terminó también parte importante del saneamiento de la Laguna de Zapotlán el Grande, que fuera sede de las disciplinas de remo y canotaje.

De acuerdo a la última visita técnica que realizó la CEA a la Planta Número 2 de la cabecera municipal de Zapotlán el Grande, a partir del 13 enero del 2012, se reporta que dicha infraestructura está arrojando 130 litros por segundo de contaminantes que incluyen coliformes fecales, grasas, aceites, todo tipo de sólidos suspendidos totales y demanda bioquímica de oxígeno fuera de norma.

Lo anterior, porque el Lic. Anselmo Ábrica Chávez, Presidente Municipal, determinó que la Planta de Tratamiento tenga un “ahorro mal entendido”, al no aplicar una sustancia conocida como polímero, que sirve para separar los lodos o desechos del tratamiento del agua, y así obtener agua transparente.

Esta decisión tiene como consecuencia arrojar a la laguna lo equivalente a mil 123 pipas diarias de agua sucia, dando poca expectativa a la conservación de las especies acuáticas y del propio embalse, mismo que se convirtió en fuente de supervivencia de decenas de personas dedicadas a la pesca, al turismo, a la agricultura y a las artesanías; irremediablemente ya se empiezan a resentir los estragos.

Adicional al tema ambiental y de salud en la zona, el Lic. Ábrica también pone en riesgo el apoyo que el gobierno del Estado le ha brindado desde el 7 de junio del 2011, con la instalación de 20 aireadores que tienen como objetivo oxigenar el agua y mejorar las condiciones ambientales para el desarrollo de la vida acuática; lo anterior porque al recibir la descarga de aguas negras antes señalada, los aireadores se ven rebasados para cumplir con su función y más valdría utilizarlos en otros cuerpos de agua en donde las autoridades sean congruentes con sus compromisos.

Para que los proyectos de gobierno, que deben enfocarse al bienestar del ciudadano, tengan un impacto positivo en la calidad de vida de las poblaciones, hace falta mucho más que palabras y voluntad, actuar es la clave y en éste tema se requiere la mano dura de la Comisión Nacional del Agua para sancionar las descargas sin un adecuado tratamiento a cuerpos de agua federales, y la conciencia de elegir como representante de un pueblo, a un personaje que busque y se ocupe en las soluciones de fondo de las problemáticas que atañen a la comunidad que representa.